La nostalgia, un sentimiento que hace parte del proceso de migración

  

 

 

Después de cuatro largos meses de invierno, llega el verano, y con él los días soleados, el lago, el grill, los amigos y juegos al aire libre. La ciudad y el ambiente cambia, la gente sale a las calles y parques. Tomar sol ayuda a aumentar la vitamina D y la producción de serotonina, la llamada “hormona del humor”, permitiendo que nos sintamos más felices y optimistas, y preparándonos para la llegada del otoño y el próximo invierno.

 

En el verano, el ambiente de la ciudad es otro, el sol, el calor y el lago hace que todo cambie de color, que veas a las personas diferentes, y hasta nosotros mismos nos vemos diferentes… sonreímos más, estamos más activos, hacemos más deporte, compartimos más tiempo al aire libre con amigos, conocemos más gente y salimos de vacaciones con la familia.

 

Sin embargo, ¿que pasa con quienes adoptamos a Suiza como nuestro hogar? El verano, para la población migrante, puede ser motivo de alegría y nostalgia, encuentros y desencuentros, una oportunidad para disfrutar del sol en Suiza con amigos y familia o la época del año para ir a visitar la familia, en su país de origen.

 

Es cierto, que con el tiempo, resulta más fácil entender y adaptarse a los rituales del nuevo país, en cada una de sus estaciones. En los primeros años, cada una de las estaciones, en especial el invierno y el verano, pueden ser todo un descubrimiento, sobre todo para personas que como yo, venimos de un país atravesado por la línea del Ecuador, y por ende no hay estaciones. Entonces, el primer invierno y la primera nevada, pueden ser algo indescriptible, la primavera, con sus colores y flores, un sueño, el verano, con el lago y el sol, relajante y el otoño, con sus hojas secas, inspirador. Pero con el tiempo, empiezas a desear, que el invierno sea más corto y el verano llegue pronto, no te das cuenta cuando la primavera y el otoño ya han pasado, y es casi inevitable que sentimientos de nostalgia vayan y vengan de vez en cuando.

 

El día a día, trae consigo diferente situaciones y momentos, que hacen parte del proceso de integración a la nueva cultura, cada día es necesario enfrentar una nueva situación que pone a prueba los recursos y habilidades que se tienen para dar solución a los retos que se puedan presentar y así continuar; el idioma, el trabajo, la pareja y los hijos, son sólo unos de los tantos temas, a los que continuamente, se le dedican parte importante de nuestro tiempo y energía, y pueden generar sentimientos de alegría, tristeza, frustración y confusión entre otros. Y aunque todo esto hace parte de la vida de cualquier persona, para la población migrante, esto puede venir acompañado de nostalgia por el país, la familia, los amigos y lo vivido. Es así, como los recuerdos y el deseo por compartir tiempo con la familia de origen, están latente.

 

Por esta razón, y porque mantener los vínculos con la familia y amigos es importante y necesario para nuestra salud emocional, muchos aprovechan las vacaciones de verano, para viajar a su país de origen solos ó con sus familias, y así pasar un tiempo juntos y recargar energías..! De esta manera, este viaje que se realiza por lo menos una vez al año, pasa a ser parte de la vida de las familias multiculturales y parejas binacionales, además del presupuesto y los planes familiares. Estas son familias con dos países de origen, en las que se establece una dinámica particular al interior en pro de mantener y fortalecer los lazos, en la distancia entre la familia nuclear (pareja, hijos) y la de origen (padres, hermanos, tíos), en especial para quien no tiene la familia cerca.

 

El mantener contacto y compartir tiempo con la familia y el país de origen, da a muchas personas las fuerzas y el ánimo para dar sentido y continuar con su vida en Suiza. Sin embargo, esto depende de cada persona y de los recursos personales con los que cuenta para adaptarse y poder ver en cada situación, una posibilidad y oportunidad para crecer, por eso y aunque sabemos que la nostalgia es un sentimiento que hace parte del proceso de migración e influye en nuestro estado de ánimo, es cierto que tampoco tenemos que esperar a que llegue el verano o viajar a nuestro país de origen para sonreír, estar más activos, hacer deporte, hacer lo que nos gusta, ser felices y disfrutar de nuestra familia, amigos, pareja y todas las cosas que hay en Suiza.
 

Aprender a vivir con la nostalgia es importante, hace parte del ser humano y del proceso de migración, la añoranza del pasado y de nuestros seres queridos, además de los sentimiento de “algo falta” son una constante: si estas en Suiza “falta algo… si estás en tu país de origen “falta algo”, los sentimientos de tristeza y soledad van y vienen. Permitirse sentir y vivir estos sentimientos es importante, ser optimistas e intentar ver lo bueno de cada situación, ayudan a mantener la motivación y desarrollar recursos para adaptarte y darle sentido a tu vida.

 

Disfrutar de cada momento, sea con la familia, pareja y/o amigos es algo que siempre da energía, dormir bien, practicar ejercicios de relajación, hacer ejercicio físico, realizar actividades placenteras y comer alimentos que aumenten tus niveles de serotonina te ayudaran a sentirte mejor. Lo mejor es que, estas son actividades que puedes hacer en cualquier estación del año, aún si estas solo en Suiza. Aprender a disfrutar de estar solo es importante, aprender a disfrutar de la lluvia, un día gris o de un día soleado también es importante. Vivir en otro país, en una nueva cultura, nuevas costumbres, es una posibilidad de conocer nuevas cosas, pero también una oportunidad de conocerte mejor.

 

Es un proceso que requiere de fuerza de voluntad, motivación, paciencia, perseverancia, tolerancia y deseos de ser feliz, además de saber aceptar y reconocer cuando los sentimientos de nostalgia, tristeza, frustración y confusión no nos dejan avanzar, y entonces buscar un apoyo externo, si es necesario, para que te ayude a entender lo que sientes y darle un sentido diferente a lo que estás viviendo.
 

Ahora, ya sabemos que los sentimientos de nostalgia hacen parte del proceso de migración, que mantener los lazos con la familia de origen, construir nuevos lazos en el nuevo lugar y disfrutar de las personas que tienes a tu alrededor es importante para nuestra salud emocional, que cada día nos da la oportunidad de conocernos más y sacar lo mejor de nosotros para continuar adelante y que existen diferentes actividades para aumentar nuestros niveles de serotonina y mejorar nuestro estado de ánimo. Así que ahora, disfruta del verano “toma el sol” moderadamente… recárgate de energía, y aprovecha esta época para disfrutar y ver el lado bueno de lo que la vida ponga en tu camino…

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